oir y escuchar

En español podemos oír y podemos escuchar y, aunque son dos acciones que se refieren al sentido del oído, no significan  lo mismo.  ¿Sabes cuando usar oír y cuando usar escuchar?

La Real Academia de la Lengua Española nos dice que oír es “percibir con el oído los sonidos”. Por tanto, oímos todo lo que llega hasta nosotros, con intención de oírlo o no, es decir,  queramos o no. Mientras que escuchar consiste en un acto de voluntad ya que la persona presta atención a los sonidos que nos llegan; procesa ese ruido y saca conclusiones de él. Lo mismo ocurre con otros verbos en español como ver y mirar; donde de nuevo, la diferencia radica en la atención de la persona que efectúa la acción, es decir, en su voluntad.

Es fácil si ponemos ejemplos. A la hora de preguntar a otra persona no es lo mismo decir “¿me oyes?” que “¿me escuchas?”. Con la primera queremos saber si el sonido le llega. Por ejemplo, al teléfono: si hay problemas técnicos el sonido puede no llegar y por tanto no nos oye a pesar de estar atento a la línea. Paradójicamente está escuchando (pone interés) pero no nos oye (no percibe nuestra voz con el oído).

En una fiesta con mucha gente se oye el ruido de las conversaciones pero la que realmente nos interesa es la de nuestros acompañantes y ésa es la que escuchamos. Oímos el ruido ambiental pero escuchamos y atendemos únicamente a lo que nos importa. Podríamos saber fácilmente de qué hablan los que están a nuestro lado en la barra pero, al no escucharles, no podemos repetirlo.

Lo mismo sucede en una clase: el profesor pide a sus alumnos que le escuchen, porque pueden estar oyendo su voz mientras explica, pero no escucharle, no captar lo que él está intentando enseñarles.

Aquí os dejamos un vídeo precioso sobre el valor de escuchar y nuestra recomendación para los que estudian español siempre es ESCUCHAR.

Facebook Comments